lunes, noviembre 20, 2006

Cuando la luz oscurece II

Muchas comunidades quedaron practicamente aisladas, las estaciones de radio avisaban de un gran desastre que aun no era posible cuantificar, en los rostros habia incredulidad y espanto, y en el aire se percibia el olor a muerte, no podia salir de la comunidad en la que me encontraba porque aun seguia lloviendo, aunque ya con menos intensidad, pero los caminos eran intransitables.
Cuando por fin pude hacerlo ya habian pasado 3 dias, y todo habia cambiado tan drasticamente; arboles quebrados y arrancados de raiz caidos por aqui y por alla, algunos riachuelos desaparecidos bajo el deslave de las montañas y otros nuevos formados por las intensas lluvias; las aves de rapiña hicieron su agosto en esos dias; 7 horas me costo recorrer el camino que normalmente lo recorria en 5. Al llegar al punto en que tomaba el autobus, resulta que no habia por los derrumbes, asi que camine por espacio de una hora hasta que llegue al punto en donde el autobus dejaba a lospasajeros y se regresaba a oaxaca; cuando por fin puede llegar a la ciudad, me fui a la subdelegacion, yo era el utlimo capacitador por llegar; se estaban formando brigadas de rescate para auxiliar a los instructores de las zonas afectadas y de paso ver que habia sucedido conmigo, al siguiente dia tuve que salir de nuevo con la brigada (ya que segun, yo habia vivido de cerca el desmadre y tal vez les fuera util, - ¡la picha que!- lo que yo queria era descansar).
Recorrimos varias comunidades de Miahuatlan, Ejutla, Ocotlan, Sola de Vega, Juchatengo, San Mateo Piñas, Loxicha y Huixtla; ninguna vida de algun instructor que lamentar, solo cosas materiales.
La ultima noche que pasamos por esos lugares alejados de la mano de Dios, la pasamos en Huixtla y esa maldecida noche cayo una helada, - loque nos faltaba-, tuvimos que alojarnos en el salon de usos mutiples del pueblo, pero en la madrugada empezo a llover y entraba agua, tuvimos que salirnos buscando un lugar mas caliente, sin encontrarlo; y con el frio que hacia... ¡¡sopota!!.... en mi pinche vida he sentido un frio mas intenso como el de aquella noche de octubre.
Cuando se hizo oficialmente el recuento de los daños, se contabilizaron 200 muertes en las zonas costeras del estado y miles de damnificados, cuantiosas perdidas materiales y un recuerdo lascerante en cada una de las personas que vivieron de cerca este infierno.
Vientos de entre 210 y 220 km/h y rachas de 250 km/h hicieron de Paulina el ultimo gran huracan del siglo xx, exponiendo al mundo entero, la miseria y marginacion en la que mucha gente vive en el estado de Oaxaca.

1 comentario:

El Pinche Contreras. dijo...

Hey que chida redacción, las dos partes. Así es, Oaxaca es de los estados mas marginados del país, lo sé por que la familia de mi mamá es de alla, jeje y si me da mucha lastima. Saludos