sábado, noviembre 26, 2011

Un adios...

El ayer fue vivido como el presente lo es hoy, sin temor ni zozobras, solo como lo que es, un cumulo de segundos, minutos y horas en que gastar una existencia…
En el largo caminar vamos viendo, cambiar  los colores a nuestro alrededor y escasas veces en nuestro interior, vemos tornarse el verdor de la vida en el amarillo ocre de la agonía, el azul en la tristeza de los matices grises, el negro en el blanco y el blanco en la gama del arco iris, nuevas calles pavimentadas, condominios, casas, tiendas; pequeños que de repente los ves tan altos como tu, alguna niña convertida en mujer, nieve en los cabellos de la gente adulta y de vez en cuando te llegan rumores de que algún abuelito ya ha partido y comprendes la razón por la que dejaste de verlo… te hacen ver que la vida no se detiene, que la vida sigue su curso, que la vida y que todo a tu alrededor  va cambiando… incluso tu que te llegaste a creer un oasis en medio del desierto, creyéndote inmortal y que solo pasaran los años para los demás…
Cuando la muerte se lleva a alguien cercano, cuando apenas ayer platicaste y conviviste con esa persona, cuando reíste, cuando bromeaste y  hoy te dicen que esta muerto; te sientes tan poca cosa, tan débil, tan humano; como un mazazo en el cerebro comprendes de repente la fragilidad de la vida, como la débil luz de una vela encendida en una tormenta, no lo puedes creer pero la verdad es innegable… no lo puedes creer pero el cuerpo yace ante ti, no lo puedes creer cuando 13 sobrevivieron, incluidos niños de preescolar y primaria y el no, tan fuerte y lleno de vida como estaba; no hay palabras que puedan mitigar el dolor y el llanto de la esposa y de los hijos y por mas que se haga uno el fuerte, no hay atole en las venas.
¿Cuando me tocara a mi estar en ese lugar?, no lo se, ni nadie sabe su hora; pero de que tarde o temprano todos tendremos esa cita… la tendremos. Solo te pido señor, que para cuando eso suceda, des fortaleza y resignación para el que se quede.
Descansa en paz, Guadalupe. Se te va a extrañar.

lunes, octubre 31, 2011

Sendas evocadas

Si pudiera volver el tiempo atrás, recorrería nuevamente olvidados caminos y sendas insospechadas que algún día tiempo atrás recorrí con pisadas cansinas, caminando de la mano de la incertidumbre por no haber errado mis pasos y por querer llegar pronto a mi destino, querría volver a sentir esa sensación de libertad y ese temor de independencia… de saberme libre y de haber dejado todo atrás, de sentirme dueño de mi camino...

Volvería a aquel instante en que la noche me abrigaba con su manto en el frio amanecer en las montañas, mientras los leños de la fogata se extinguían, de saber que a mi lado se encontraban amigos, verdaderos amigos que los que el tiempo y la distancia me han arrebatado y no me han guardado ni el recuerdo de sus nombres… volvería a esas noches estrelladas, recostados en la yerba observando estrellas fugaces, mientras el olor de la tierra, del bosque y de los leños ardiendo impregnaban todo y se colaba por mis fosas nasales, no me importaría volver a sentir en mis extremidades ese cansancio mortal por haber caminado horas y horas para llegar a alguna escondida y remota comunidad, escuchar en las cañadas montaña abajo, el ladrido lejano de algún can o apenas perceptibles los gritos de los infantes que juegan en la fosa del rio mientras los jóvenes se dedican a la pesca y las señoras rio abajo lavan las prendas de toda la familia; noches de insomnio, fatal cuando los fantasmas de ayeres lejanos te visitan, inocuo tormento que pone a prueba tu cordura, cuando en la madrugada en esa hora que todo se torna tan silencioso, tan callado que pareciera que una cortina bajara del cielo y se posicionara en todas las cosas, apagando los sonidos... del rio, de la cabra perdida que busca a su madre, del iracundo can que no le dieron su cena por haber lastimado a la gallina que pondría el desayuno, apagando todos los sonidos… hasta de tu propio corazón, en esa hora en que la oscuridad se aferra a las piedras y a las plantas, a las tejavanas y cercos de las humildes chozas, en esa hora cuando todo parece mas oscuro… el lejano canto de un gallo rompe el encantamiento y uno a uno en cada choza, en cada corral, en cada árbol, se unen todos en un solo canto anunciando un nuevo amanecer, no me importaría sentir ese abandono en la inmensidad y soledad de las montañas.

Volvería a aquella lejana navidad, la mejor de todas las que he vivido, risas, abrazos, buenos deseos, calor de hogar y en la creciente oscuridad el viento gélido hiriendo mi piel, amoratando mis labios, notas discordantes de una guitarra hoy en el mas completo olvido, perdiéndose en la negrura de la noche irónicamente con personas a las que no me unía ningún lazo familiar, regresaría a aquella mañana, cuando en compañía de una buena amiga caminaba por sendas desconocidas tan solo para encontrar adornos de navidad 15 años me separan de aquel instante y de aquel bonito recuerdo, 15 años que recuerdo su rostro mas no su nombre…

Volvería a aquel invierno, a aquella noche, en aquella casa de lamina cuando el frio carcomia mi piel, cuando el viento aullaba colándose por las rendijas pero no mitigaba mi hambre por la mujer que desnuda se me ofrecía, volvería a aquella noche en la que mi hice hombre.

En este día en que le doy vida a estas líneas, llegan a mi, olores familiares que despiertan un ayer lejano de una infancia olvidada, de una tradición perdida, por doquiera que voy el olor del cempasúchil, del mole, del chocolate y demás guisos se mezclan en el ambiente, una vez mas la fiestas de muertos llegó al calendario de este diario vivir y una vez mas acuden a mi mente nostálgicos recuerdos de un ayer que poco a poco se fa difuminando en el olvido, de un ayer que se niega a morir...

"cuantos instantes he olvidado ya, capaces de haberme cambiado, no queda otra disyuntiva y rápidamente hay que decidir"…(1)

Cuantas batallas ganadas deje en el camino y cuantas derrotas me hicieron saborear el polvo que mis pisadas levantaban a cada paso, ya no guardo memoria de aquellos días. Todo se ha difuminado en la cortina del tiempo, como los nombres de mis amigos, como las veces que fuiste mía, como el día aquel que me dijiste adiós, bienaventurado.

Hay muchos momentos mas, que al calor de las copas iré escarbando en mis recuerdos, estos tan solo estaban en la superficie y eran de los de acá, de los buenos.

"el tiempo no cura nada, el tiempo no es un doctor, el tiempo solo te cura lo que no importa ya."(2)



(1) oración /senderos de traición/Héroes del silencio
(2)Un bastón para el corazón/Flamingos/Bunbury

viernes, septiembre 30, 2011

sin justificación

vaya, si que el tiempo se ha ido tan rapido que apenas me percate de que habia una vida en este espacio, 3 largos meses ya han muerto en el olvido, y los rastros dejados en el polvo ya han desaparecido por la mano del viento o borrados por otras huellas plasmadas recientemente... letal el olvido que se adueña de lo que dejas para otro momento propicio, letal el momento que dejas pasar para otro tiempo mejor, para cuando las ocupaciones ya no te agobien, solo para darte cuenta que cuando unas se van otras estan tocando a tu puerta... las ocupaciones diarias, el trabajo, el estress, la soledad hacen de ti, tan lento que no te percatas de ello, una persona que nunca imaginaste llegar a ser, olvidando lo que por momentos te lograba sacar de la rutina...
en lo personal eso me ha sucedido, eso es lo que me sucede, en este diario caminar bajo este amarillo sol.

lunes, junio 27, 2011

Añoranza

Ignoramos como es que el tiempo se nos va, así como se nos va el agua entre las manos, cuando nos damos cuenta nos encontramos de pronto solos y desnudos ante el sol de nuestra incertidumbre, mancillando las sombras de nuestros ayeres que un día pensamos tan ocultos en nuestro interior, que nada ni nadie podría sacarlos a la superficie… los ayeres son tan frágiles como el mañana que aun no llega, es la premisa y el poder que el hoy tiene desde hace tantas hojas caídas en otoño, precursor del mordaz y reptante frio que vaticina la llegada de la osa menor en la oscuridad de la noche.
El tiempo se nos va sin saber como, sin saber en que gastamos tan preciados minutos de existencia, sin saber en que se nos fue la mitad de nuestro ser… ayer éramos presa de la alegría y felicidad, del juego y nada mas…
y hoy… nada de eso queda solo recuerdos de un ayer que presagiaba un futuro incierto y que hoy nos toca vivir en caminos distintos, en senderos distantes por los que nunca, tal vez nos lleguemos a cruzar, solo eso queda imágenes fugaces de un recuerdo, sombras plasmadas en amarillo papel que el tiempo se encarga de mancillar su color… y melancólicos acordes de una canción olvidada y que un día escuchas y que solo te trae una efímera sonrisa y un dolor lacerante.
El tiempo que se nos va, ya jamás regresara… pero esto lo llegamos a saber demasiado tarde, tan tarde que ya el ocaso asoma a nuestras vidas cuando ya no podemos dar vuelta atrás, cuando el camino se ha cerrado y todas las oportunidades se han perdido…
ya no podemos dar marcha atrás aunque queramos y pongamos todo nuestro empeño y vida en ello, lo que se fue… jamás regresara...y solo quedamos yo y tu recuerdo corroyendo los sueños que se quedaron rezagados o esperando una mejor oportunidad...

sábado, abril 30, 2011

Tu recuerdo aún duele

Nacemos para encontrarnos… así versa una poesía o canto… o no se como llamarlo de Facundo Cabral… nacemos para encontrarnos y yo a ti te encontré, cuando mis pasos se dirigían a lugares nunca antes pisados, te encontré cuando sentía que la luz languidecía en mi camino haciendo errar mis pasos, te encontré y trajiste a mis días en aquel entonces una alegría y autosuficiencia nunca experimentada, te encontré y me encontré conmigo mismo y de eso hace ya tantas lunas y soles, que empolvándose ya va tu recuerdo, pero a veces como al ave fénix resurge aunque ya no tan airoso como antaño pero aun logra batir sus alas y emprender un cansino vuelo, haciendo daño aun y calando una herida ya cicatrizada que de vez en cuando duele como en esta tarde cuando el invierno agoniza en los albores de la primavera…

me volví a acordar de ti, cuando viejos acordes de una música antaña casi ya en el olvido, y que fueron un rotundo éxito en aquellos postreros días se escucharon en el aire en esta nostálgica tarde, me volví a acordar de ti y desee volver a verte, aunque no fuera para sentir tu calor... ni tu sabor, tan solo para saber de ti, tan solo para percibir tu olor y saber que estas bien… Como duele y lacera aún tu recuerdo, pero a veces necesito sentirlo para sentirme vivo, para recordar viejos ayeres cuando mi sombra aun no pesaba y seguía mis pasos donde quiera que me llevaran… donde no habian mas que caminos y más caminos que seguir sin importar las huellas dejadas atrás.

lunes, febrero 28, 2011

Se hace camino al andar...

Los huellas dejadas, al voltear la vista atrás agonizan lentamente, la marea del plenilunio se las llevan a su regazo, ocultándole de dañinas pupilas; así lo perciben mis cansados ojos y mis desgastadas letras que expiran antes de conocer la humedad de la tinta, porque si… antes de conocer la efímera inmortalidad deben de conocer el bagazo y siglos de historia…
en contra de mis gustos pero cumpliendo con una de mis responsabilidades los últimos dos meses he estado recorriendo trillados caminos  llenos de polvo y hastío, calor agobiante, tostada la piel y pastosa saliva;  engranes, caucho y pedazos de metal corroyendo lo que un día fueron amaneceres con olor a sal y bosques, lejanos han quedado aquellos días, cuando los despertares abrigaban una escondida esperanza y una falsa nostalgia velaban mis sueños…
gruesas y pesadas cadenas atan mi existencia a tres surcos en el polvo del camino, pero he aprendido a tolerarlo y a ser mas condescendiente, esperando un día que nuevamente mis pasos recorran caminos nunca vistos o le traiga a sus recuerdos pasadas glorias…
no he abandonado la senda del caminante errante, simplemente que el camino me ha obligado a detenerme un poco, haciendo mas lento mi caminar…
caminante no hay camino, se hace camino al andar...

viernes, diciembre 31, 2010

Lo que el año me dejo...

"Ahora que el año se acaba, y otro poco de nosotros es momento de renovar las promesas no cumplidas…"
reza una buena canción de bunbury, ¿cuantas promesas no cumplí este año, que se ya se va hacia el olvido? creo que fueron muchas, ¿cuantos deseos y sueños se me cumplieron? Creo que fueron pocos… el punto es que un año mas se va y me deja en la vera del camino esperando los pocos segundos agónicos de este año…
El año lo termine con una gripa y tos pertinente que me orillaron a dejar este espacio por mas de un mes…
este año salde algunas deudas que tenia y empecé con otras pues la unidad se descompuso y la mayor parte del aguinaldo se fue en repararla…

Muchas enseñanzas aprendí este año, volviendo a recorrer caminos perdidos y lejanos, mientras la soledad y el silencio traía a mi memoria, olvidados recuerdos de viejos ayeres cuando el peso de mis días no encorvaba mi caminar, volví a visitar caminos y gente que jamás pensé volver a ver…
recorrí sendas nunca antes pisadas, conocí muchos lugares y mucha gente, muchas costumbres, muchas tradiciones; aprendí a ser mas tolerante y paciente con las personas difíciles, aprendí a ser mas indulgente con los errores que otros cometían, aprendí a ser mas duro conmigo mismo, conocí la genuina gratitud de aquellos que te dan todo sin esperar nada a cambio, conocí lo que es la indiferencia total y ciega de algunas personas, conoci la inocencia en los ojos de los niños que sin conocerte te regalaban una sonrisa y tendian la mano para recibir alguna moneda o lo que llevaras, no pocas fueron las lagrimas que vi recorrer las mejillas enrojecidas de las madres, cuando les daba la noticia de que podian o no recibir los apoyos del gobierno federal y no pocas fueron las amargas horas que esto me causaba...
el año ya se va y me deja la satisfaccion de haber hecho todo lo mas que pude por gente que nunca conoci y no llegare a conocer bien, de haber visto amaneceres como nunca antes los observe, de ver noches tan estrelladas como en la ciudad jamas las veré, de haber sentido en mi piel un frio que jamas senti como cuando estuve en la sierra de Juarez...
el año ya se va y me deja gratos recuerdos de las comunidades costeras visitadas, noches estrelladas con la brisa nocturna y rios de alcohol hasta esperar la llegada del sol... o como aquel dia que recorria comunidades lejanas del municipio de Jamiltepec cuando a mi paso en la orilla del rio un grupo de jovencitas, ya no tan niñas me invitaban a jugar con ellas mientras se bañaban en el rio no sintiendo el mas minimo pudor por su desnudez, extraño en esos lugares...
apresurando el paso por el calor que en mi entrepierna empezaba a despertar, solo les daba las buenas tardes...
este me enseño a conocerme mas a mi mismo, a conocer mis verdaderos alcanzes y a dar siempre mas de lo que de mi se espera... por eso si este año me vuelven a llamar para el mismo trabajo... ahi estare, dejando mis huellas en lejanos caminos.

Feliz año a los que por alguna fortuita razon pasaron por este paraje, que este año les vaya mejor que el anterior y si han caido, no queda mas que levantarse y seguir adelante, siempre adelante....

viernes, noviembre 26, 2010

tiempo fuera

Contrario a lo escrito en post anteriores, afortunadamente han habido mas operativos en mi trabajo y aun estoy recorriendo, sendas insospechadas y nunca conocidas... razon por la cual me he ausentado de esta vida...


solo para recordar que aun sigo en la senda, recorriendo y levantando el polvo con mis pasos...

sábado, octubre 23, 2010

Silencio...

Oscura noche... la luna ya tiene rato que se ha retirado a descansar tras las lejanas montañas y el negro vestido de la dama, esta tachonado de lejanos soles que tal vez iluminen a otros mundos, la blanquecina mancha de la vía láctea se vizlumbra en toda su grandeza...
el viento jugueton silva en mis oidos y hace tiritar mi piel, oscuras y lejanas montañas se levantan en el horizonte, y un ténue perfume a tierra labrada, se entre mezcla con la savia de los pinos y leños quemados...
ya casi amanece... y el perol con hojas de naranjo que nos diera calor en la naciente oscuridad ya casi se han agotado, al igual que la leña que en la tarde recolectaramos para esta noche; somos cinco almas alrededor del crepitante y agónico fuego, nos juntamos más para mitigar el mordáz y reptante frio; las historias se nos han acabado, lasideas se secaron y laspalabras mueren antes deconocer el frio de la noche...
los parpados caìdos solo quieren descansar, pero el silencio se impone y esclavizados de el tememos romper los yugos....
lejano y remoto se percibe el canto de un gallo en alguna casa perdida en esta inmensidad... dentro de excasas horas nos espera el ascenso y largo camino de regreso a casa...pero hoy, en esta noche escuchamos el lamento del silencio... solo roto por la agonia del fuego.
Muchas noches como esta, a lo menos cuatro por mes, viví por lejanos y extraños caminos, en las montañas de la región de la solteca... montañas abruptas y escarpadas donde no se encuentra alma viviente a menos de 4 horas de camino; cuatro noches por mes cuando se llevaban a cabo las reuniones microregionales del conafe en aquella apartada comunidad de la yerbabuenita en San Miguel Sola de Vega, Oaxaca.